El gobierno venezolano actualizó a 3.685 el número de muertos por los terremotos, mientras las réplicas superan las 1.000 y mantienen la alerta en las zonas afectadas.
Familiares de presos políticos en Venezuela denunciaron abandono en las cárceles tras los terremotos, con estructuras dañadas, falta de alimentación y detenidos durmiendo en patios.