Influencer, tiburones y un “pequeño accidente”
TVN relata que Lilian Tagliari, influencer de viajes, suele compartir imágenes espectaculares de destinos exóticos, entre ellos las Maldivas, donde bucea con tiburones nodriza desde hace años. En una de esas inmersiones, rodeada de unos 50 tiburones, sufrió un incidente que quedó grabado y rápidamente se hizo viral en Instagram: uno de los animales la mordió en la pierna.
En el video se aprecia cómo el tiburón se aproxima y muerde su extremidad antes de alejarse, mientras ella mantiene la calma. Tagliari explicó luego que estos tiburones tienen mala visión y que probablemente confundieron su pierna con un trozo de pescado que había sido arrojado al agua desde los barcos para atraerlos.
Una mordida que dejó cicatrices y una lección
Aunque el susto fue grande, la herida no fue grave. Lilian tuvo que recibir antibióticos para prevenir infecciones bacterianas y permaneció con dolor en la pierna durante algunos días, pero no perdió movilidad ni sufrió daños severos. En redes sociales definió lo ocurrido como “solo un pequeño accidente extraño que me dejó unas lindas cicatrices” y recalcó que conocía los riesgos de nadar entre tiburones: “Es su casa, y yo asumo los riesgos”, escribió.
Su publicación superó los 290.000 me gusta y generó miles de comentarios, algunos admirando su tranquilidad y otros criticando la tendencia de influentes a acercarse demasiado a animales salvajes para conseguir imágenes impactantes.
Qué se sabe de los tiburones nodriza
De acuerdo con datos citados por TVN y National Geographic, los tiburones nodriza pueden alcanzar hasta 4,2 metros de longitud, suelen permanecer cerca del fondo marino y rara vez atacan a humanos, a menos que se sientan amenazados o confundan algo con alimento. Su mordida es potente pero más parecida a una succión, por lo que en la mayoría de los casos no provoca amputaciones ni daños irreparables.
Sin embargo, especialistas recuerdan que siguen siendo depredadores silvestres, no animales domesticados. Cuando se combinan cebado con comida desde embarcaciones, mala visibilidad y bañistas demasiado confiados, aumenta la probabilidad de “confusiones” como la que sufrió Lilian.
Entre la adrenalina y el respeto al océano
El reportaje contrasta el caso de Tagliari con el de un joven surfista australiano, Kai Mckenzie, atacado brutalmente por un tiburón en North Shore Beach (Port Macquarie, Australia), que perdió una pierna y casi la vida. Mientras la influencer habla de “otra historia que contar” y de asumir riesgos por pasión, Kai enfrenta una larga recuperación que le cambió la vida para siempre, aunque también decidió enviar mensajes de agradecimiento y resiliencia a quienes lo han apoyado.
Ambos episodios subrayan una misma idea: el océano es un espacio compartido donde los humanos son visitantes y los animales actúan por instinto. Interactuar con tiburones puede ser relativamente seguro bajo ciertas condiciones y con guías profesionales, pero siempre existe un margen de imprevisibilidad que exige preparación, respeto y límites claros a la hora de buscar la foto perfecta o el video viral.
Fuente: Nota de TVN-2 sobre el video de Lilian Tagliari mordida por un tiburón nodriza mientras buceaba en las Maldivas, complementada con reportes de otros medios sobre el comportamiento de estos tiburones y el caso del surfista australiano Kai Mckenzie.