En los últimos meses, Estados Unidos ha incrementado su presencia naval en el Caribe con un objetivo declarado: interceptar narcolanchas originadas en Venezuela. Aunque oficialmente se trata de una estrategia antidrogas, muchos analistas advierten que la operación funciona también como un instrumento de presión geopolítica sobre Caracas. euronews+2Newsroom Panama+2
La ofensiva naval, sumada a la designación del supuesto narcogobierno como un problema de seguridad para EE. UU., ha situado a Venezuela nuevamente en el centro de la agenda hemisférica. El anuncio de incursiones terrestres por parte de Washington elevó aún más la tensión. euronews+2euronews+2
Desde la administración estadounidense se argumenta que el régimen actual representa una amenaza por su supuesta colaboración con redes criminales internacionales. Esa justificación recuerda las razones esgrimidas en 1989 para derrocar a Noriega: narcotráfico, inestabilidad, riesgo para la seguridad norteamericana. euronews+2EFE Noticias+2
No obstante, muchos expertos coinciden en que una intervención militar sería extremadamente compleja. El tamaño de Venezuela, su geografía diversa y su estructura institucional hacen inviable una operación relámpago similar a la de Panamá. euronews+1
Ante esta complejidad, señalan que EE. UU. podría optar por tácticas alternativas: operaciones encubiertas, presión diplomática y económica, sanciones, bloqueo de rutas, y esfuerzo de desestabilización interna, en lugar de una invasión directa. euronews+1
Para los gobiernos latinoamericanos —y especialmente para Panamá— esta situación representa una prueba de fuego: el impacto de una crisis venezolana desbordada podría generar olas migratorias, tensiones geopolíticas y riesgos para la estabilidad regional.

