Luis Dager, empresario venezolano vinculado a casos previos de corrupción y extorsión digital, ha sido nuevamente señalado por intentar ejecutar una operación fraudulenta en el sector salud panameño. Esta vez, utilizando como fachada de un bifete famoso y manipulando el prestigio de apellidos reconocidos en Venezuela y Panamá.
Compra encubierta en Pacifica Salud
Según fuentes cercanas al proceso, Dager habría intentado adquirir equipos médicos de alto valor en Pacifica Salud, una de las clínicas privadas más reconocidas de Panamá. Para lograrlo, utilizó como intermediario al abogado Watson, del bufete Watson & Watson, tratando de disfrazar la operación como una inversión legítima.
La estrategia consistía en presentarse como vinculado a una red de centros radiológicos supuestamente manejados por la familia de su esposa, de apellido Urdaneta, en Venezuela. Sin embargo.

El uso del apellido Carlesso como cortina de humo
En un intento por dar legitimidad a su propuesta frente a médicos e inversionistas panameños, Dager también recurrió al apellido Carlesso, el de su suegro. La maniobra incluyó mencionar su supuesto respaldo familiar y conexión con sectores médicos, pese a que —según allegados— el señor Carlesso no mantiene relación alguna con Luis Dager desde hace más de 30 años, debido a conflictos pasados relacionados con estafas.
El uso de estos apellidos buscaba generar confianza y dar una apariencia de solidez y trayectoria médica que en realidad no existen. Lejos de aportar credibilidad, esta jugada ha puesto en entredicho la reputación tanto del apellido Carlesso como del Urdaneta, dejándolos expuestos al escarnio público.

Reacción de los médicos e inversionistas
Los médicos de Pacifica Salud rechazaron la operación tras detectar inconsistencias en la información presentada. Varias fuentes confirmaron que los doctores panameños se sintieron engañados por las supuestas conexiones familiares y comerciales de Dager, lo que generó un clima de desconfianza inmediata.
Por su parte, inversionistas interesados se retiraron de cualquier posible acuerdo, alertados por el historial de Luis Dager y las referencias cruzadas con sus anteriores involucramientos en redes de extorsión digital, como la que protagonizó junto a Jorge Elías Castro Fernández.
Este nuevo episodio refuerza el patrón de comportamiento de Luis Dager: intentar insertarse en sectores estratégicos utilizando fachadas legales, engaños familiares y falsas credenciales. El intento fallido de comprar equipos en Pacifica Salud evidencia su disposición a manipular nombres y relaciones personales con tal de obtener beneficios económicos, dejando a su paso un rastro de escándalo y desprestigio.
El apellido Carlesso, que intentó usar como escudo, termina afectado por el vínculo no deseado, mientras el sistema médico panameño se mantiene alerta ante este tipo de intentos de infiltración y fraude.

