90 toneladas de ayuda distribuidas
El gobierno de Panamá ha distribuido 90 toneladas de ayuda humanitaria a las zonas golpeadas por el terremoto de magnitud 7,7. Entre los productos entregados figuran agua, alimentos, catres, carpas y otros artículos básicos para las familias afectadas.
La asistencia se concentra en las provincias de Los Santos, Herrera, Coclé y Veraguas, donde el sismo causó daños en cientos de viviendas, escuelas e iglesias. El epicentro se registró cerca de Tonosí, a unos 350 kilómetros al suroeste de Ciudad de Panamá.
Estados Unidos también ha participado en la respuesta. Además de distribuir enseres, anunció cinco millones de dólares para asistencia humanitaria. Aun así, las autoridades reconocen que la ayuda todavía no llega a todas las comunidades afectadas.
Comunidades aisladas por daños viales
El jefe del Centro de Operaciones de Emergencias del Sistema Nacional de Protección Civil, René García, admitió que hay lugares donde los equipos no han podido llegar. En esas zonas, ni siquiera se cuenta con reportes completos sobre los daños.
Varias comunidades aisladas se encuentran en los alrededores de Tonosí. Son caseríos de baja densidad poblacional que quedaron sin acceso por la destrucción de caminos y puentes.
La dificultad para llegar complica tanto la entrega de ayuda como la evaluación de las necesidades. A ello se suman las lluvias, que dificultan los vuelos, y las más de 400 réplicas registradas desde el terremoto principal.
Balance y próximos desafíos
El terremoto dejó 27 heridos y más de 3.500 afectados en todo el país. Las autoridades reportaron daños en 1.600 viviendas, muchas de las cuales deberán ser demolidas, y en 656 escuelas.
Las clases permanecen suspendidas en todo el territorio nacional. Algunas instituciones públicas también siguen cerradas por daños en sus instalaciones, aunque el servicio eléctrico fue restablecido en algunas áreas.
Cientos de personas permanecen en una decena de albergues, parques y jardines porque no pueden regresar a sus hogares. En Ciudad de Panamá, el sismo generó pánico, pero no causó daños graves.
García advirtió que la reconstrucción todavía no puede iniciarse en varias zonas porque la actividad sísmica continúa. “Esto apenas empieza”, declaró, al señalar que la prioridad inmediata es llegar a las comunidades aisladas y completar la evaluación de daños.
Fuente: Reportaje de la Agencia France-Presse (AFP) sobre el terremoto de 7,7 grados en Panamá.

